jueves, 24 de abril de 2008

Nada Te Turbe

Hoy, justo hoy, me topé por casualidad con una página web, un blog de música de los Jesuitas creo... y adivinen que canción salió... siii, esa que es capaz de componer un corazón roto en mil pixeles... recordé de golpe este verano, cuando la escuché por primera vez, en misiones, cantada por la Pía. Y denuevo hizo resonar en mi esa voz que me invita a confiar, justo hoy cuando más cuando más lo he necesitado... y otra vez a logrado ese efecto sanador en mí...

Es una oración de Teresa de Ávila, convertida por medio de una hermosa melodía, en canción.


Nada te turbe
nada te espante
todo se pasa
Dios no se muda
la paciencia
todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
nada le falta
Solo Dios basta


ahhh, este es el blog en el que escuché la canción: http://cantandonuestraesperanza.blogspot.com/

sábado, 19 de abril de 2008

El descubrimiento de llegar a ser...



Estaba pensando sobre este asunto de las normas. De alguna manera, yo había desarrollado algo así como una "habilidad" especial, digamos... bueno... la costumbre de tratar de que la gente se sienta cómoda a mi lado o de que las cosas se desarrollen apaciblemente. Siempre tenía que haber un pacificador, como el aceite que suaviza las aguas...

En una reunión o fiesta o lo que fuera... podía lograr que todo saliera bien y aun dar la impresión de estar disfrutando. A veces me sorprendía a mí misma manifestando una opinión contraria a mis propias convicciones, políticas, religiosas, éticas, etc., si veía que de otra manera mi interlocutor podía sentirse mal. En otras palabras, nunca estaba... es decir... nunca me manifesté firme y decidida acerca de las cosas.

Creo que la razón por la que me comportaba de ese modo es que en mi casa siempre hacía lo mismo. Directamente, nunca me puse a defender mis propias convicciones, hasta tal punto que no sé si en realidad tengo convicciones que defender... Nunca he sido realmente honesta en el sentido de procurar ser yo misma, ni creo conocerme en realidad. Simplemente he estado interpretando un papel falso...


*************************************

Esta reflexión, de hace algún tiempo atrás, me llevó a dar uno de los pasos más importantes y bellos de mi vida... el hacerme cargo de mi, de lo que pienso, lo que creo, lo que quiero para mi vida... de mi felicidad y la verdadera libertad.

Ha sido tremendamente difícil, pero ya creo que vamos en camino...


"Con grande ánimo y liberalidad" (S. Ignacio)



.

viernes, 4 de abril de 2008

Quiero cuarenta y tres puestas de sol...




¡Ah, principito!, cómo he ido comprendiendo lentamente tu vida melancólica! Durante mucho tiempo tu única distracción fue la suavidad de las puestas de sol. Este nuevo detalle lo supe al cuarto día, cuando me dijiste:



-Me gustan mucho las puestas de sol; vamos a ver una puesta de sol…



-Tendremos que esperar…



-¿Esperar qué?



-Que el sol se ponga.



Pareciste muy sorprendido primero, y después te reíste de ti mismo. Y me dijiste:



-Siempre me creo que estoy en mi casa..



En efecto, como todo el mundo sabe, cuando es mediodía en Estados Unidos, en Francia se está poniendo el sol. Sería suficiente poder trasladarse a Francia en un minuto para asistir a la puesta del sol, pero desgraciadamente Francia está demasiado lejos. En cambio, sobre tu pequeño planeta te bastaba arrastrar la silla algunos pasos para presenciar el crepúsculo cada vez que lo deseabas…


-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!



Y un poco más tarde añadiste:



-¿Sabes?... Cuando uno está verdaderamente triste son agradables las puestas de sol.



-¿Estabas, pues, verdaderamente triste el dia de las cuarenta y tres veces?



El principito no respondió.